En la primera cita analizamos cómo estás: en una entrevista para la anamnesis recopilamos tus síntomas, los examinamos y los analizamos. A continuación, elaboramos el diagnóstico osteopático. Para ello, siempre tenemos en cuenta la estática de tu cuerpo. Ya en esta fase es muy importante palpar con detalle las tensiones y bloqueos de la cabeza a los pies. En el siguiente paso, tratamos osteopáticamente las zonas diagnosticadas, aflojándolas y relajándolas. Para ello utilizamos diversas técnicas. Por ejemplo, liberamos determinadas fascias, aflojamos la musculatura, utilizamos técnicas de contacto suave y, en casos bastante excepcionales, también realizamos una manipulación articular específica.