Nuestro objetivo es que el tratamiento osteopático «actúe por sí solo» en un primer momento. Sin embargo, dependiendo de la dolencia y del tratamiento, es posible que te demos algunos consejos con los que puedas potenciar el efecto o favorecer un resultado a largo plazo. Entre ellos se incluyen, por ejemplo, el equilibrio hídrico y la cantidad de líquido que bebes, programas concisos de ejercicios de movilización específicos —estiramientos y/o ejercicios de estabilidad para fortalecer los músculos—. También forman parte de ello la incorporación o la evitación de ciertos alimentos y técnicas de relajación mental fáciles de poner en práctica.